¿Conoces el eje Intestino – Cerebro – Piel?
Un tema del que se habla bastante últimamente es del eje intestino-cerebro. La relación que existe entre los alimentos que comemos, la microbiota que alberga nuestro intestino y su influencia sobre el cerebro pero, ¿sabías que existe un eje intestino – cerebro – piel? Sí, lo que comemos
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también afecta a tu piel. En Salud y más te lo explicamos:
La piel nos protege de las agresiones externas. Es un órgano que genera una barrera física que evita que nos deshidratemos y, por otro lado, alberga tejido linfoide de nuestro sistema inmunitario, que lo convierte en la primera línea de defensa frente a las enfermedades. La piel también acoge una microbiota particular, diferente a los mircroorganismos que viven en nuestro intestino, que nos ayuda en esta doble protección.
El cerebro ejerce su influencia sobre la piel a través del sistema neuro-endocrino y del sistema neuro–hormonal, es decir, nuestro sistema nervioso en relación con nuestras hormonas y con las células quenos defienden de enfermedades y otras agresiones.
El intestino y su microbiota ejercen su influencia sobre la piel a través de la inmunidad innata y adaptativa, de nuevo se trata de nuestras defensas.
En una armonía perfecta nuestra salud mental e intestinal mantienen una piel lustrosa, ideal, inmejorable.
Ahora bien, algunos factores pueden acabar con esta situación:
El estrés, ya sea físico, mental o emocional alteran la microbiota que vive sobre nuestra piel haciendo que pierda su función de barrera.
Los problemas intestinales provocan una auténtica revolución en nuestro sistema inmune…. Y la piel acaba siendo el campo de batalla… Eccemas, inflamación, picores, granitos, ronchas y enrojecimientos son señales visibles de esta lucha interna.
Si la agresión o el desequilibrio que se producen son leves o pasajeros, nos recuperaremos fácilmente y la piel lucirá reestablecida, tiene una gran capacidad de regeneración.
Sin embargo, si el estrés o la agresión permanecen durante largo tiempo el problema puede volverse crónico: Acné, Dermatitis Atópica, Psoriasis, Rosácea, Dermatitis Seborreica o Queratosis Pilaris son patologías que pueden mejorar cuidando tu alimentación y tu salud mental y emocional.
En consecuencia
Basar tu dieta en alimentos antiinflamatorios reducirán los síntomas, pero en algunos casos será necesario un tratamiento para restaurar el equilibrio en tu microbiota, trabajar sobre tus emociones o abordando en profundidad, con la ayuda de un profesional, las causas del estrés que las provocan.
Maria Carreño

Nutricionista en Salud y Más
