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DOLOR CRÓNICO Y EJERCICIO AERÓBICO

 

Beneficios del ejercicio aeróbico en el dolor crónico

Muchos son los beneficios del ejercicio aeróbico en el cuerpo y en la mente, tanto para las personas sanas como con dolencias específicas. En este último caso, estos beneficios resultan aun mayores. 

El dolor crónico  es aquél que dura más de 3 meses. Esto hace que ya no posea función protectora y repercute en varios aspectos del paciente. Entre ellos el componente afectivo-emocional, cognitivo y conductual, degradando por tanto la salud y su funcionalidad.

El ejercicio físico

El ejercicio es una actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo. Este se relaciona con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. Algunos de ellos pueden ser: la resistencia cardiorrespiratoria, fuerza y resistencia muscular, flexibilidad y composición corporal.

El ejercicio proporciona múltiples beneficios para todas las personas. Entre ellos tenemos que mejora  la fuerza muscular, la flexibilidad y la resistencia; disminuye el riesgo cardiovascular y síndrome metabólico; influye positivamente en el metabolismo óseo; aumenta el rendimiento cognitivo; mejora el estado de ánimo y la calidad del sueño. Así mismo el beneficio más importante, para nuestros pacientes con dolor crónico, es mejorar el control del dolor.

Es por esto que el ejercicio es uno de los pilares fundamentales del tratamiento del dolor crónico. Ya que no solo mejora la patología causante del dolor, sino también los dolores secundarios generados por malas posiciones antiálgicas y contracturas musculares. Además el ejercicio optimiza el componente psicoemocional. A lo que podemos sumar que es preventivo de una futura discapacidad progresiva, en que pueda derivar el dolor crónico mal tratado. Existe evidencia de que el ejercicio es beneficioso para los pacientes con una amplia variedad de patologías de dolor crónico. Entre ellas están la artrosis, fibromialgia, síndrome de dolor regional complejo, cervicalgia y lumbalgia crónica.

Los objetivos del ejercicio en el paciente con dolor crónico son entre otros:

  • Disminuir la intensidad del dolor y aumentar la tolerancia al dolor. Gracias a la activación del sistema opioide endógeno y las vías inhibitorias del dolor a nivel central.
  • Reacondicionamiento global.  El ejercicio no sólo mejora la patología causante del dolor sino también los dolores secundarios a posiciones antiálgicas y contracturas musculares.
  • Corrección de deficiencias específicas. Rangos articulares, retracciones y fuerza muscular.
  • Mejorar grado de discapacidad. Como caminar sin bastón, mejorar independencia en actividades de la vida diaria.
  • Mejorar la participación. En actividades como reinserción laboral, actividades familiares y sociales. Gracias a las optimización del procesamiento sensitivo, mejora de la coordinación motora, del funcionamiento cognitivo y emocional.
  • Obtener los beneficios médicos del ejercicio.  Como la mejora de la fuerza muscular, flexibilidad, resistencia, disminución del riesgo cardiovascular, influencia positiva en el metabolismo óseo. Y por supuesto también  aumento del rendimiento cognitivo, mejora del estado de ánimo y de la calidad del sueño.

Qué tipo de ejercicio es más conveniente

Los estudios revelan que según la causa del dolor crónico, la duración, frecuencia e intensidad de las sesiones de los ejercicios pueden variar. Pero que, en todos los casos, al tratarse de un dolor de larga duración, debe mantenerse la práctica del ejercicio físico de manera indefinida. Ya que algunos estudios demuestran (como es el caso de la artrosis) que los beneficios del ejercicio en el organismo se mantienen al menos de 2 a 6 meses después de la suspensión de éste y que luego reaparece el dolor, empeora la funcionalidad y la calidad de vida.

Alguna de las modalidades de ejercicio aeróbico más conocidas son : bailar, caminar, realizar circuitos de agilidad y coordinación, correr, realizar ejercicios en el agua, marcha nórdica, nadar, patinar, pedalear en bicicleta, remar…

Los estudios además también revelan que, según el tipo de dolor crónico, es conveniente unir a la práctica regular de ejercicio aeróbico otro tipo de ejercicio complementario. Como es el caso de la lumbalgia crónica, en la que es muy aconsejable unir al ejercicio aeróbico el ejercicio de tipo Pilates.

No te pierdas los beneficios del ejercicio aeróbico. 

 

Texto extraído del artículo científico

https://www.redclinica.cl/Portals/0/Users/014/14/14/ejercicio_para_manejo_dolor.pdf

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